EL LIDER EDUCATIVO
Estudiante: Cesar Plúa Menéndez
El líder educativo es un intelectual que posee una
visión crítica con habilidad y conocimientos necesarios para crear, además de facilitar
espacios para la participación y el cambio dentro de las organizaciones educativas.
(Elmore, 2010: 124), señala que: Si el objetivo del liderazgo es el
mejoramiento de la práctica y del desempeño docente, entonces las competencias
y los conocimientos realmente importantes son aquellos relacionados con crear
un entorno para el aprendizaje focalizado en expectativas claras para la
docencia. Todas las demás destrezas son instrumentales.
Para ello se requiere que desde la universidad se prepare
y desarrolle en los líderes educativos capacidad para la organización y dirección,
que no sólo provean conocimientos y habilidades necesarios para funcionar de
forma efectiva y con eficiencia, con una visión actitudes, una variedad de perspectivas que
provean una sólida base para cambiar y transformar las formas en las cuales la
escolarización, las políticas educativas, los currículos, la enseñanza y el aprendizaje
han constituido la práctica cotidiana del ser social.
Es decir que el líder educativo debe pensar fundamentalmente en el aula y en cómo un
docente líder tiene poder en el aula para llevar adelante esa transformación. Para
ello se establecen tres conjuntos básicos de competencias requeridas para un
liderazgo pedagógico efectivo.
1. Tener un amplio conocimiento pedagógico sobre el
proceso de enseñanza-aprendizaje. Este conocimiento necesario para el ejercicio
del liderazgo pedagógico, vincula el conocimiento curricular y pedagógico con
las dimensiones administrativas y de gestión. Para la (O.E.A. 1981, en Orta, A. y Useche, J., 2000,
p.15), el currículo, es el conjunto consistente de elementos técnicos,
materiales y humanos que utiliza la escuela tanto dentro como fuera de sus
aulas para orientar el proceso metódico de encuentro docente con la sociedad y
el patrimonio cultural, en relación con los aprendizajes de los alumnos. Este
proceso metódico implica selección y organización, aplicación o implementación
y evaluación permanente de las situaciones educativas en que se producen las
interacciones humano-culturales que la escuela considera más adecuadas al logro
de sus objetivos. El currículo se estructura en función de una concepción
teórica.
2. Saber resolver los problemas que se presentan en el
centro en función de su conocimiento pedagógico y de liderazgo. A decir de (Méndez, L.,
2009, p. 139), la pedagogía es el campo de la ciencia antropagógica que se
ocupa de las intervenciones socioeducativas dirigidas a infantes y
adolescentes, a objeto de lograr su formación, socialización y transmisión de
valores, bajo los principios de participación, gestión y verticalidad por parte
del pedagogo.
3. Fomentar la confianza relacional con el personal,
las familias y el alumnado. El liderazgo, como proceso social, es un fenómeno
relacional en sí mismo, basado en la confianza, a diferencia de otras
actuaciones de autoridad, poder o manipulación. Para (Simón, H., 1980, en Manaes, J., 2004, p.
67), la autoridad es la relación que asegura el comportamiento coordinado
dentro de un grupo, subordinando las decisiones del individuo a las decisiones
comunicadas de otros.
De este modo, un liderazgo educativo efectivo
requiere tener competencias en la gestión organizacional y promover los
procesos que mejoran la enseñanza del docente y utilizar las habilidades para
las relaciones interpersonales de manera que se construya la confianza
relacional en la comunidad educativa.
Según (Leithwood, Harris y Hopkins, 2008), un
liderazgo pedagógico implica que las competencias directivas se orienten a
crear condiciones y promover contextos organizativos y profesionales que
mejoren los procesos de enseñanza-aprendizaje. Aunque la dirección debe
realizar múltiples tareas y algunas inevitablemente relacionadas con la
administración y la gestión, su misión central es la enseñanza, por lo que en
ella debe centrar los esfuerzos y poner los demás aspectos al servicio
instrumental de la mejora de la educación ofrecida por el centro.
Según (Salazar, 2004: 5), “ejercer un liderazgo
educativo, implica identificar, enriquecer y encauzar el capital intelectual de
la organización”. Por otro lado (Hersey & Blanchard, 1969 y 1996), “describe
que es establecer y controlar, con claridad y justicia, los objetivos,
funciones, responsabilidades y roles del personal”, y “fortalecer el trabajo en
equipo y el clima organizacional” (Cayulef, 2007: 144).
El liderazgo educativo en sí, es el resultado de personas
con un conocimiento y un talento determinados, con capacidad para dirigir la organización,
con eficacia, dinamismo, autoridad, habilidad para gestionar y solucionar los
problemas que se presentan a diario en las organizaciones educativas y dar
cumplimiento a los objetivos que se plantean en la planificación institucional
que beneficie de forma efectiva a todos los involucrados de las institución escolar.
BIBLIOGRAFIA
1. BUSH, T. & GLOVER, D. (2003) School Leadership: Concepts and
evidence. USA: NCSL.
2. CAYULEF, C. DEL P. (2007) El liderazgo distribuido:
Una apuesta de dirección escolar de calidad. REICE. Revista Electrónica
Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación,5(5e), 144-148.
3. ELMORE, R.F. (2010) Mejorando la escuela desde la
sala de clases. Santiago de Chile,
Fundación Chile
4. HERSEY, P. & BLANCHARD, K.H. (1969) The life-cycle theory of
leadership. Training and Development Journal, 23(5), 26-34.
5. LEITHWOOD, K., HARRIS, A., Y HOPKINS, D. (2008) Seven strong claims
about successful school leadership. School Leadership & Management, 28
(1),27-42
6. MANAES, J. (2004). Gestión Estratégica para Instituciones
Educativas. Ediciones Granica S.A. Buenos Aires..
7. MÉNDEZ, L. (2009). El Departamento de Prácticas Docentes UPEL-IPC
en el anclaje de una Praxiología Profesional Socioeducativa. Fondo Editorial de
la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Caracas.
8. ORTA, A. y Useche, J. (2000). Currículum. Fondo Editorial de la
Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Caracas
9.
SALAZAR, J.M. (2004) Algunas reflexiones sobre la
gestión del conocimiento en las empresas. Intangible Capital, 1, 1-6
No hay comentarios:
Publicar un comentario