jueves, 19 de junio de 2014

Evaluación del Aprendizaje : GLADYS BRIONES MENDOZA


EVALUACIÓN DEL APRENDIZAJE


BRIONES MENDOZA GLADYS MONSERRATE
AUTORA

 

LCDA.KATHERINE TARAZONA. MG.SC
DOCENTE



UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MANABÍ
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANÍSTICAS Y SOCIALES 
CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN
Portoviejo, 2014



EVALUACIÓN DEL APRENDIZAJE
Resumen,
La evaluación es uno de los componentes más reconocidos para gestionar la calidad de educación, cuyos objetos en el ámbito educativo se ha ampliado considerablemente.
La evaluación del aprendizaje, es el componente que  permite conocer logros y deficiencias, así como emitir juicios de valor certeros que permitan tomar decisiones para transformar el estado constatado en un  estado ideal, que se traduce en un elevado nivel de calidad, de ahí la relevante importancia de este proceso. El aprendizaje es un proceso que debe estar orientado a evaluar el nivel de desarrollo de la competencia  escolar. La evaluación en su carácter desarrollador, se asume como una actividad orientada a la solución de tareas, en las que se solucionen uno o más problemas con diferentes niveles de complejidad, de integración de los conocimientos y de interdisciplinariedad de acuerdo con el desarrollo alcanzado por  proceso pedagógico expresado en los objetivos.

Palabras Claves: EVALUACIÓN DEL APRENDIZAJE, EVALUACIÓN, EDUCACIÓN,  PREPARACIÓN, PRÁCTICA PEDAGÓGICA, ENSEÑANZA EVALUATIVA, AMBIENTE DE APRENDIZAJE.
La demanda de aprendizajes continuos y masivos es uno de los rasgos que define la cultura del aprendizaje de las sociedades actuales, entre las cuales encontramos. Una sociedad así caracterizada está solicitando, entre otras cosas, construir un nuevo concepto en torno a la capacitación y de la formación permanente.
                                                                   
La evaluación es un término que evoca diferentes significados según distintos autores. Algunos la perciben como juicio sobre la calidad; otros como un modo sistemático de examinar temas importantes. Aún hay quienes la conciben como una actividad diaria que llevamos a cabo siempre que tomamos una decisión. En educación se asocia, algunas veces, a exámenes y se refiere de manera restringida a los resultados de los estudiantes. Algunas veces se ve la evaluación como un instrumento constructivo para llevar a cabo mejoras e innovaciones; otras, como una actividad destructiva que amenaza la espontaneidad y paraliza la creatividad.

Aceituno (2011), refiere en este sentido, la evaluación para el aprendizaje se basa en diferentes aspectos, ya no sólo de la evaluación y sus instrumentos, sino también en la concepción del rol docente y del alumno en ella. Los diez principios que la orientan son: 1.- Es parte de una planificación efectiva; 2.- Se centra en cómo aprenden los estudiantes; 3.- Es central a la actividad en aula; 4.- Es una destreza profesional docente clave; 5.- Genera impacto emocional; 6.- Incide en la motivación del aprendiz; 7.- Promueve un compromiso con metas de aprendizaje y con criterios de evaluación; 8.- Ayuda a los aprendices a saber cómo mejorar; 9.- Estimula la autoevaluación; 10.-Reconoce todos los logros. (p.21)

Saavedra R, (2001), menciona que el término  evaluación ha logrado situarse como clave en los discursos pedagógicos y en la práctica educativa, asociados a propuestas innovadoras y transformadoras.
Sin embargo, la ausencia del rigor conceptual es características de las diferentes propuestas de evaluación, lo cual justifica el análisis y la reflexión sobre el estado que guarda actualmente el ámbito educativo (p. 1-2)  
Para Stake (2006), "la evaluación siempre consiste en una determinación de los méritos y los defectos. A veces, es mucho más, pero su función esencial es establecer el mérito de algo.
Nacemos ya siendo evaluadores, pero no necesariamente buenos evaluadores. Y aunque también conocemos el bien y el mal, eso no basta para ponernos en el lado del primero (Stake, 2006).

Por otro lado Leyva (2010) menciona,  “Se trata de un proceso sistemático; es decir, la evaluación debe ser un proceso racionalmente planificado como parte del desarrollo de la enseñanza, de forma que no debe entenderse como algo aislado, ni improvisado, ni desconectado del diseño y desarrollo de la docencia”( p. 2)

 Según Gimeno, (1995); las pedagogías progresistas o humanistas, como las tecnocráticas, llevan a introducir criterios borrosos en la apreciación de los rendimientos y de las realidades educativas, que son de difícil constatación; todos estos fenómenos deberían considerarse cuando se estudian los mecanismos psicológicos de la evaluación, que adquieren más importancia en un concepto difuso de evaluación, porque entonces las creencias, valores y mecanismos ideológicos mediadores del "juez" cobran más importancia y son menos explícitos. 

Consultando a Litwin (2008) nos propone en este espacio distinguir una de las propuestas que más de una vez queda subsumida en esas evaluaciones y que es, a nuestro entender, una práctica central en las propuestas de enseñanza: la evaluación de las tareas que llevamos adelante a diario. Entendemos que los sentidos con los que se evalúan pueden ser circunscritos o amplios. Se puede evaluar para mejorar, comprender, justificar, acreditar, medir o comparar. (p. 190).  
Aun cuando no se pone en duda la necesidad de vincular los procesos de enseñanza con los de evaluación, algunos autores se muestran aún escépticos respecto de las posibilidades reales que tiene este enfoque de arraigar en las prácticas evaluadoras, como parte integral del proceso global de enseñanza/aprendizaje le queda un largo camino por recorrer"

No obstante lo valioso de la función pedagógica de la evaluación, debemos admitir que a través del tiempo la función que más peso ha tenido no ha sido precisamente ésta, pues el hecho de evaluar no surge en educación como una necesidad de conocimiento del alumno y de los procesos educativos. Se parte de una realidad institucional históricamente condicionada y muy enraizada que exige su uso: se evalúa por la función social que con ello se cumple.

Lo cierto es que hay quienes adoptan consejos extraídos de diferentes fuentes, algunas no siempre confiables; en resumen, podríamos decir que el sistema de evaluación está fundamentado más en el sentido común y experiencias propias. Para ser un evaluador competente y fiable se necesita la combinación de una amplia gama de características. Éstas incluyen competencia técnica en el área de la medida y la investigación, conocimiento del contexto social y de la naturaleza del objeto de la evaluación, destreza en relaciones humanas, integridad personal y objetividad, así como características relacionadas con la autoridad y la responsabilidad.

Para finalizar este artículo podemos decir que se aborda la evaluación del aprendizaje en el contexto de la educación desde una perspectiva global que involucra la necesidad de evaluar y ser evaluados de manera concreta con el fin de mejorar nuestro rendimiento académico,También mencionar que evaluar consiste en detectar cómo es una realidad educativa, sea desde una perspectiva cualitativa, cuantitativa o mixta, con el fin de tomar decisiones. La proyección de la evaluación es mucho más amplia y comprende todo el ámbito educativo. La evaluación es el medio por el cual valoramos y conocemos una situación educativa, en su proceso, en un momento determinado, detectando y pudiendo conocer la efectividad de la actividad a la que nos enfrentamos en la actualidad, las propuestas educativas de capacitación o educación permanente exigen ser revisadas. Hoy la educación se enfrenta con el desafío de responder de una manera innovadora y aceptable en el proceso de evaluación del aprendizaje.

Referencias Bibliográficas.
Saavedra R, Samuel, la evaluación del aprendizaje: conceptos y técnicas- pedagogía dinámica (2001)
Stake, R. (2006). Evaluación comprensiva y evaluación basada en estándares.
Gimeno Sacristán, J. (1995). "La evaluación en la enseñanza", en Gimeno Sacristán, J. y Pérez Gómez, A. I., Comprender y transformar la enseñanza, Madrid: Morata.
Álvarez Méndez, J.M. (2001). Evaluar para conocer, examinar para excluir, Madrid: Morata.
David Aceituno Silva ( 2011) p, 1-2
LITWIN, EDITH (2008).” el Oficio de Enseñar: Condiciones y Contextos, Buenos Aires
Yolanda E. Leyva Barajas (2010)
PEDRO MIRALLES MARTÍNEZ SEBASTIÁN MOLINA PUCHE YANTONI SANTISTEBAN FERNÁNDEZ. (2011). La evaluación en el proceso de enseñanza y aprendizaje de las ciencias sociales.


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