LO INVISIBLE EN LAS INSTITUCIONES
ARTICULO CIENTÍFICO
AUTOR
LCDA.KATHERINE TARAZONA. Mg.sc
DOCENTE.
UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MANABÍ
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANÍSTICAS Y SOCIALES
CARRERA
DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACION
Portoviejo
2014
LO INVISIBLE EN LAS INSTITUCIONES
LO INVISIBLE EN LAS INSTITUCIONES
RESUMEN:
El adolescente es el mundo de la ambivalencia. El trato que se le prodigue
debe ser cuidadoso por todo adulto y educador. Desea el adolescente que se preocupen
por él, pero al mismo tiempo rechaza tal atención. Cuando se le dice “no”, para
él constituye un reto a su auto soberanía
y manifiesta en algún sentido su rebeldía. Así que, si son tan contradictorios como
parecen pero que se refiere a usar la actitud, palabra, procedimiento o acción contraria
a la lógica y sentido común, para conseguir el resultado que se quiere, especialmente En casos de personalidades como las de los adolescentes
Aplicar ese principio inverso en la atención de los adolescentes sería tanto como
jugar a la ruleta rusa, pues nunca se sabe cuándo se acertará.
El docente del adolescente debe manejar sus propios códigos, para ser
reconocido. Tarea muy difícil ésta, dado que los mismos profesores ven en jaque
su rol; esto se debe a que con la falta de presupuesto educativo es como si todo lo referente a la educación pierde el status y el valor que la
educación merece.
Palabras
claves: ADOLECENTES, DOCENTE, REVELDIA-VIOLENCIA, EDUCACION.
La pedagogía invisible es un sistema interruptor, tanto en relación con
la familia como en relación con otros niveles de la jerarquía educativa.
La forma de transmisión de una pedagogía invisible estimula a que más
aspectos del niño se hagan públicos y de esta manera susceptibles de un control
y vigilancia directos o indirectos. Así, las pedagogías invisibles presentan
modalidades específicas de control social que tienen sus orígenes en una
fracción particular de la clase media.
Lo invisible en las instituciones no puede dejar de
relacionarse con violencia de los jóvenes en escuelas y colegios con los
procesos de transformación que experimentaron los estados y las sociedades
latinoamericanos en los últimos años. Algunos autores la caracterizan como un Fenómeno
propio de sociedades desiguales, fragmentadas y polarizadas (Kantarovich,
Kaplan, Orce 2006)9
Diversas
acciones se han ensayado para poner límite al tipo de violencia escolar que
tiene relación con el maltrato y el abuso institucional. Pero frente a las
prácticas de reafirmación o modificación de leyes y reglamentos, capacitación
de docentes, de difusión de derechos, la
modificación de los reglamentos escolares, subsisten aquellas que se mencionan
como parte del ejercicio del maltrato y la violencia institucional, la
invisibilización, la no-respuesta de los sujetos, la naturalización de los
hechos y consiguiente resignación ante ellos, y hasta la dilución de las
diferencias entre víctimas y victimarios.
La
autoridad escolar y la responsabilidad de víctima y victimario reaparecen como
temas recurrentes en esta situación nueva y distinta. Toda la problemática del
caso se deposita en el agresor; éste sufre de “torpeza motora”,
“inmadurez” y “autismo”. No se pregunta si la profesora tuvo alguna
responsabilidad por la agresión, y el caso corre el riesgo de asumir una
interpretación que raya en lo absurdo: como si se tratase de un joven que
arrojara piedras en la cara a cuanto ser humano se cruzase en su camino.
La
invisibilidad institucional, a la no respuesta de autoridades y docentes en las
situaciones de malos tratos y abusos a estudiantes, y a la inexistencia de una
dimensión subjetiva en la institución que afronte y reconozca sus límites y sus
faltas.
La
violencia que ejercen algunos jóvenes contra sus maestros parece ilustrar la
pérdida de autoridad, y la puesta en entredicho del orden escolar que funcionó durante años como autónomo,
protector e independiente de los fenómenos “externos”.
“Un número importante de jóvenes
líderes estudiantiles afirma que actualmente son pocos los padres que conocen
las actividades de sus hijos. Se trata de una abdicación de los poderes
adultos, sin que como contrapartida surjan otras formas de autoridad
alternativas. (…) Y ante esta generalización de la violencia, lo más notable es
lo que los investigadores han conceptualizado como un “ablandamiento de los
límites, al comparar las reacciones directivas y orientadoras de los maestros
en décadas pasadas ante gestos de violencia de unos estudiantes hacia otros, con
la indiferencia con la que tanto maestros como estudiantes, asumen actualmente
los mismos comportamientos” (Maluf 1999: 477)20.
La violencia que se puede generar es una emergente de la desarticulación
que tiene la escuela con la realidad, es
decir, no se tiene en cuenta que es lo que necesitan los chicos, esto es
generar de alguna forma violencia.
CONCLUSION: En las instituciones educativas el maltrato a los adolescentes y abuso sexual suele ser algo irremediable que se puede llevar a cabo en cualquier momento, pero está en nuestras manos que no quede en lo invisibles para nosotros, estar en contactos con nuestros hijos nos llevara a no seguir con estos abusos, suele parecer algo complicado con los avances de la juventud tiene en la actualidad pero si se puede con constancia se llegará a estar incluidos con ellos en sus óseos.
BIBLIOGRAFIAS:
Invisibles y extraviados De instituciones y sujetos en la
violencia escolar
Norma Alejandra (Marcia) Maluf*
- Violencia social y escolar.
Escuela de formación y capacitación docente de sedeba.
Cuadernillos 1, 2, 3, 4, 5.
- Internet.
- Crimen, delito. Violencia, encuesta escolar.
- La violencia. www.monografías.com.
- Revista Luna
Editorial Perfil S.A.
Escuela de formación y capacitación docente de sedeba.
Cuadernillos 1, 2, 3, 4, 5.
- Internet.
- Crimen, delito. Violencia, encuesta escolar.
- La violencia. www.monografías.com.
- Revista Luna
Editorial Perfil S.A.
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